El primer punto del torneo llegó, pero no fue fácil. Un certero remate de Diego Novaretti que venció a Miguel Calero después de una serie de rebotes le dio al Deportivo Toluca el empate ante los Tuzos de Pachuca en un juego con tintes dramáticos.
La primera mitad se caracterizó por pocas llegadas de ambos conjuntos, pues la atención se centró en la media cancha. Aunque fueron los Diablos quienes tomaron la iniciativa y en un par de ocasiones arribaron al marco defendido por Miguel Calero, pero sin suerte.
Pachuca aprovechó un contragolpe y después de una serie de triangulaciones, el defensa del Pachuca, Carlos Rodríguez, superó en la marca a los defensores escarlatas y cabeceó para dejar sin oportunidad al arquero escarlata Alfredo Talavera y colocar el 1-0 al minuto 59.
Después del gol, “Chepo” de la Torre analizó la situación y fortaleció el factor ofensivo al hacer ingresar a Raúl Nava, a quien dejó su lugar Antonio Ríos y posteriormente en un doble cambio, entraron Isaac Brizuela y Juan Ezequiel Cuevas, por Carlos Esquivel y Néstor Calderón, en busca de imprimir mayor velocidad al ataque escarlata.
De inmediato las llegadas comenzaron a aparecer, con Cuevas por izquierda y Brizuela por derecha, ambos en busca de mandar un centro preciso a Nava o Mancilla, e incluso disparar al marco, pero sobre todo desequilibrando a la zaga hidalguense, que intentaba mantener el resultado a toda costa, aún cuando los embates escarlatas eran cada vez más constantes.
Cuando faltaban 15 minutos, los Tuzos renunciaron al ataque. Prácticamente los 11 jugadores albiazules se retrasaron y únicamente esperaban lo que hiciera Toluca, que iba hacia adelante y buscaba abrir espacios ante un rival que se encerraba y un árbitro como Jorge Macías que nunca fue preciso en la marcación.
A pesar de que había salida y embates interesantes por parte de los elementos rojos, la férrea marca de Pachuca se fortalecía cada vez más y cerraba los espacios
Pero cuando todo parecía perdido y el cronómetro marcaba 43 minutos, después de una jugada en la que Cuevas centró, Miguel Calero rechazó en dos ocasiones, Diego Novaretti prendió el esférico y con un fogonazo anotó el empate a un gol, para liberar los gritos de la afición que celebraban la igualada.