Un certero cabezazo de Édgar Dueñas le regresó la esperanza a los Diablos Rojos del Deportivo Toluca. Un empate a uno conseguido con fuerza y agallas, pero también producto de un planteamiento mezquino del Pachuca, que defendió con todo la prematura ventaja que había obtenido y terminó por ceder a los ataques de un cuadro mexiquense que siempre buscó atacar.
Los primeros minutos fueron de reconocimiento para ambas escuadras. El encuentro se asemejaba a una pelea de box, donde ambos contrincantes mostraban sus recursos de manera esporádica y lanzaban uno que otro golpe para intimidar al contrario y mostrar un poco de lo que vendrá después.
Ninguno de los dos equipos lograba cruzar los tres cuartos del terreno de juego y la lucha por la media cancha se volvía cada vez más férrea. “Sinha” intentaba dar salida y era acompañado por Antonio Ríos y Martín Romagnoli, pero frente a ellos Jaime Correa y Juan Carlos Rojas lograban aplicarse.
El Deportivo Toluca dominó y propuso el futbol, mientras Pachuca esperaba y producto de estar agazapado logró un contragolpe. Paul Aguilar desbordó por la derecha y centró para Darío Cvitanich, quien aprovechó la salida de Talavera para eludirlo y marcar el 1-0 al 34.
De inmediato el equipo dirigido por José Manuel de la Torre buscó igualar los cartones, el dominio continuaba, pero Pachuca no cedía y continuaba buscando otro contraataque que le pudiera dar más tranquilidad y así terminó la primera mitad.
Al inicio de la segunda parte las cosas no cambiaron mucho. Con unos escarlatas tirados al frente, buscando a toda costa conseguir el empate y mitigando las llegadas esporádicas de unos Tuzos que cerraban sus filas con tal de mantener la corta ventaja ganada minutos antes.
El técnico de los mexiquenses buscó variantes y sustituyó a Isaac Brizuela por Carlos Esquivel, en busca de mayor profundidad al frente. Posteriormente hizo ingresar a Raúl Nava en lugar de Manuel de la Torre, con el objetivo de reforzar el ataque. En ese momento eran ya cuatro los hombres en posición ofensiva.
La defensa roja tuvo que aplicarse al máximo al 60, cuando tras un nuevo contragolpe, Ulises Mendívil quedó solo frente al arquero Alfredo Talavera, pero Miguel Almazán salvó prodigiosamente y el guardameta escarlata se rifó el físico para quedarse con el balón.
Vino después el gol de Dueñas, que aliviaba un poco lo que fue una noche difícil para el equipo rojo, pues además de tener que lidiar con un equipo sin propuesta, sufrió las expulsiones de los defensas Miguel Almazán y Diego Novaretti y cerró con nueve hombres el partido. Sin embargo, la esperanza por avanzar a la final sigue viva y todo se definirá en el partido de vuelta.