El orgullo de los equipos grandes aparece siempre en los momentos importantes. A pesar de jugar gran parte del partido con diez hombres por la expulsión de Vladimir Marín, los Diablos Rojos del Deportivo Toluca sacaron el orgullo y vencieron a domicilio 1-0 al Querétaro, para llegar a 24 puntos, afianzarse al segundo lugar del Grupo Uno y ver más vivas que nunca sus aspiraciones para calificar a la Liguilla.
Antonio Naelson “Sinha” puso a trabajar su genialidad, filtró el balón hacia Héctor Mancilla, quien eludió a Joaquín Beltrán y quedó sólo frente al arquero Bossio, para definir y poner en ventaja a los escarlatas y terminar con el ayuno de gol que había tenido en los partidos recientes.
Casi al final de la primera mitad entró Vladimir Marín por “Sinha”, pero duró muy poco en el campo. Mauro Vila conducía el balón por la banda derecha y el colombiano se barrió, le pegó al balón, pero el árbitro apreció falta y le mostró la tarjeta roja directa.
A pesar de tener un hombre menos, el equipo escarlata no dejó de luchar. La filosofía ofensiva se impuso una vez más y la búsqueda del marco rival era constante. Ya sin “Sinha” los mediocampistas rojos tuvieron que multiplicarse ante la situación adversa y no lo hicieron mal.
Los movimientos que hizo José Manuel de la Torre en la segunda mitad fueron lógicos. Era importante marcar otro gol, pero con inferioridad numérica también lo era conservar el marcador, por lo que sacó a Mancilla para darle ingreso a Raúl Nava quien se desempeñó como único en la punta y retrasar un poco a Esquivel.
Si bien Querétaro comenzó a apretar hacia adelante en las postrimerías del encuentro, el cuadro bajo de los Diablos Rojos sacó la casta. Bastaba con que los Gallos se acercaran al área, para que la pelota se detuviera en las murallas escarlatas o se encontrara con las seguras manos de Alfredo Talavera, quien de nueva cuenta tuvo una buena tarde con salvadas heróicas.
No hay nada más nostálgico que un estadio vacío dijo en su libro “El Futbol a sol y sombra” el escritor uruguayo Eduardo Galeano. Este sábado la nostalgia sólo se vivió al inicio, pues se trató de una tarde en la que los Diablos sacaron el orgullo, la valentía y lograron una importante victoria que los acerca cada vez más a la fase final del torneo Bicentenario 2010.