Fue una tarde redonda. Tuvo su dosis de complejidad, pero los Diablos Rojos del Deportivo Toluca vencieron 3-0 a Indios de Ciudad Juárez e impusieron la marca de 25 partidos sin perder en casa, además de convertirse en el primer equipo que consigue llegar a los 1,000 goles en la era de torneos cortos.
El conjunto mexiquense sufrió al inicio, sobre todo porque el equipo visitante llegó a encerrarse a la cancha del estadio Nemesio Diez, que lució una buena entrada en la celebración del Día del Aficionado.
Después de algunas llegadas que detuvo el arquero de la Tribu, Christian Martínez, el primer gol para el equipo escarlata llegó a los 15 minutos por parte de Carlos Esquivel, que mandó un disparo cruzado por el que nada pudo hacer el guardameta del conjunto fronterizo.
Los embates rojos eran constantes, Indios cerraba sus filas y a los 44 vendría una oportunidad importante para Toluca. Héctor Mancilla fue jalado de la camiseta y cayó al césped, el árbitro Germán Arredondo no dudó en marcar el penal, pero el chileno lo cobró muy suave y mandó el esférico a las manos del portero. Pero Mancilla tenía una espina clavada y en el corazón tenía la obligación moral de dedicarle una anotación a su pueblo.
Vino entonces la jugada esperada: el chileno se anticipó a los rivales, aprovechó el pase de Carlos Esquivel y con un certero cabezazo venció a Martínez al 77’, para con ese gol, que en la cancha representaba el 2-0, dedicarlo a la gente de su país que en estos momentos está sufriendo por el fuerte terremoto del pasado sábado.
Indios estaba entregado y el Deportivo Toluca tenía que aprovecharlo. Ahora fue Sinha quien descolgó por la derecha, se dio cuenta de que Vladimir Marín estaba desmarcado y en un remate espectacular, el colombiano puso el 3-0 definitivo al 84’, que a su vez se convirtió en el gol 1,000 en torneos cortos para el cuadro escarlata. Ahora sigue Atlas y se espera que el repunte continúe.